
Las adoro tanto!. No me abandonen, no quiero ser abandonada, no de nuevo, perdí a los hombres más especiales que conocí, no quiero perderlas! Ahora no sé que hacer, pienso que si alguna de uds. hiciera llorar a sus muñecas, me dolería tanto, intentaría detener eso, pero en cambio, conmigo mismo, disfruto tanto verlas llorar, hace tiempo que no lo hacía, y menos que sentía ese deleite al desplazar las hojas por esa piel de porcelana que suelen tener las muñecas!. No me dejen. Sé que ustedes son un cable que me desconecta de todo y me hace sentir en casa... Las necesito para no perder la dirección de mis pensamientos. Son las mejores amigas que he tenido, porque hace tiempo que dejaron de ser simplemente amigas, son como una familia ideal, siempre están ahí, incluso en mi egoísmo de llamarlas o buscarlas en mis peores momentos. Hemos construido una amistad tan linda y sólida, creo que es de lo que más orgullosa estoy de mi misma, haber logrado que personas tan maravillosas como uds. me quieran así.

No hay comentarios:
Publicar un comentario